SEGUNDA EDICION (Agotado)

miércoles, 3 de enero de 2018

31 Diciembre y 1 Enero

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La noche más noche, entre las noches, la vieja y la entrada de la nueva. Entre hadas y caballeros, personas y personajes, la conclusión del año a toda carga de energía y magia, el estreno de año, las campanas al vuelo......Estaban en la pantalla desde Madrid, y es que estas tecnologías, sofisticadas programadas y comprimidas también campanean en el susto, y ete aquí que en la sala no se escuchaba. »el sonido de la pantalla«

Fallo técnico, justo en la entrada, nada menos que del año nuevo.
En segundos corriendo a la solución posible , opción darlas con teclado en modo tubular bell, claro, sincronizar con pantalla era Imposible averiguar en el paladar del presentador desde Madrid. A la tercera campaná me encajé en marzo, gracias a la señal visual y círculo verde en parte inferior regresamos y llegamos a sincronizar en abril (que moda esta, hacerlo desde Madrid, si para todos se hizo el reloj al mismo tiempo)
Fácil, pero muy difícil, la primera vez de toda cosa u comienzo alguno con imprevisto en el acto de acontecer.
Y sonó ¡vaya si sonó!, desde Malaga a Madrid y en Fair Play donde tuve el gusto de representar,  en compañía de compañeros de estar.

 Misión y música cumplida, experiencias nada menos, un evento más.
          
   ¡ Feliz año 2018 desde este Blog !

viernes, 24 de noviembre de 2017

La comida de empresa

En aquella comida de empresa el murmullo costante del restaurante lleno de comensales, unas flores naturales decoraban las mesas, al alcance de aquellos floreros con el toque magistral de aquellas mujeres empleadas en el empeño de aquel salón decorado y acogedor, solemnemente catálogado, alcanzaba las estrellas de la última generación.
Servilletas moradas y asexual con encanto cuidadosamente superpuestas, en aquellas mesas con mantelería a doble cubierto, clasificado con los dedos de una mano en cantidad, de cinco en cinco, se podía contar los tenedores. Entre copas en formación y presentación de hilera delineadas alrededor de aquellos vasos de cristal de bohemia, llenos de hielo al cúbico.
La estancia llena de pequeños detalles; entre los cuarenta principales se citan los cuales: los puramente comestibles.

La calidad a la altura de la buena mesa. Repleta de amor propio, siendo que el humor estaba servido y configurado en la comida de la empresa.

Al primer plato le pusieron setas. Primero en designación se tomó como sopa. A lo segundo, después del entrante, un melón con jamón después del descorche en botella cerrada de vino excelente que fue servida y bebida para lo siguiente.
Le pusieron chivo y se lo comieron, con almendras.
Hubo coctel suculento en la puerta. Un chupito y copas en la barra. Ensalada de impresión, un postre de melocotón, todo ello en comida virtual, bebida virtual, agua mineral, humor y vino, la comida fue de categoría, de escritura digital.

Operadores, impresores, peritos y la diversidad de los oficios entre la música debidamente ecualizada, producto de una elaborada sonorización  en un recinto acústico magnífico; anti retorno, anti eco, con su musa auditivamente atento al oido estético. Para buen catador, exquisito.
Aquella cena que empezó en murmullo de fondo y turbante, en el cambio de tercio comenzó la orquesta, mientras se iba rompiendo el hielo, los graves en sonido harleydiano turbaron debajo de las mesas, entremedios agradables, el agudos en siseo sensible cuando comenzó el baile.

lunes, 20 de noviembre de 2017

La cara y las barbas del vecino.

Viene de Venezuela el Sr. Ledesma, y viene diciendo, viene contando en palabras mayores. Ya, como costumbre, lo que suena a repetición: Corrupción, miseria, desnutrición, muerte y hambre.
Hablando del tema, aquí tenemos proporción en menor medida, pero tenemos una vergüenza silenciada, la de un país que se permita a sus ciudadanos la miseria.
Allí suena masiva y grave desde hace tiempo y trasciende a los demás países en noticias, como de costumbre. Este Sr en asalto de las fronteras viene con un testimonio bajo el brazo, un testimonio que impresiona. Viéndose que lo mejor que puede hacer es contarlo, contarlo para abrir conciencias.
Había una escena de Curro Jimenez cuando hizo un pacto con un gobernador que le sobornó, subvencionandole para evitar el robo de los bandoleros en aquel campo andaluz, en aquella serranía de ronda.
Sin duda grandes actores Pepe Sancho y Luna el algarrobo poniéndo cara a plena cámara y pleno plano del sentimiento de culpa, cara de autocorrompido bandolero herido en su más honda bandolera pureza.
Un bandolero a cara descubierta, un timador, una pobre en el oficio más antíguo del mundo, no hubiera hecho más daño a un país como unos señores que se hacen llamar señores por sistema, amparados en cualquier clase de ordenamiento para practicar la autoconveniencia.
Para los tertulianos el ex gobernador, también trae consejos, consejos leidos en libros pero sospecho que en el hondo sentido de haber pasado por ahí, en sentido de país, como hombre con conciencia.  A buen entendedor, tengan cuidado los españoles cuando los partidos se dedican a pronunciar "y tu robaste más que yo".
Partiendo de la premisa que todo parece que no aparece,  ese párrafo trasciende, en que todo lo demás no está en la orden del día, de la prioridad, ni del avance en el sentido de tocar la moral, de los que cenan todo los dias. De los que cenan para obviar los que no lo prueban, entretenidos en otros quehaceres de la sus conciencias.
Pero el testimonio lo dice todo, a diferencia del victimismo a usanza y manipulación, de la habilidad de apartar la atención , de no hacer caso entre tanto Manolito el mentiroso en el cuento del  lobo de la verdad.
Ni caso o no interesa a esta postverdad de la disconciencia, ha pasado en las barbas del vecino, en ese país llamado Venezuela.

Anexo y apuntes.
   Hay un momento que todo escritor en folio en blanco; en apuentes de escribiente, de escritos, ya sea de relatador en relatos o de libros cuyos caractéres alcanzaren la misma impopularidad, o la misma gloria si acaso. Se pregunta la función del cometido y la búsqueda del contexto hacia la finalidad que conlleva el retrato del relato.
Sean escritos populares como ramas en árbol, escritos en troncos profundos y superficiales, en océano en botella que fueron leidos alguna vez a su destino.
La lealtad del autor hacia su modo de ver, y la causa efecto en la sociedad en la popularidad y sintonía, la reacción del lector hacia aquello que goza de satisfaccion por contenido o crudeza, o no. Cierto es, en la causa efecto, el lenguaje que se realiza,  se efectúa y se traduce en una sociedad que transcurre y en otra que y reacciona.
En la sensibilidad, el gusto, la crudeza, la realidad, la necesidad o ya fuere en la lealtad hacia el cometido en los apuntes en el extenso abanico de los hechos y los dichos, entre la pobreza y la riqueza.
En país de alto contenido de petroleo y oro, diamantes entre sus riquezas, la finalidad radica en como y en el buen uso que se distribuye. Entre cuantos, cómo y cuando, cantidad y hacia donde se emplean los recursos que se dispensa.

domingo, 22 de octubre de 2017

Sentido y sonido

Cuando algo te atrapa en el mundo de la afición y preferencias, dedicación u oficio en el mundo de lars artes, los toros, carreras de coches, las motos, el deporte u otra causa afín, humana y precisa.
Cuando le dedicas mucho y constante a lo largo del tiempo perenne y te inmiscuye dentro de las entrañas de aquello que interesa, apasiona y te emplea directamente, importando la satisfacción a resultado, sin importar los acometidos ajenos en la lucha contra corriente.
Y en las bandas los grupos musicales, entres y ocurren los divorcios instrumentales, se emprenden las carreras en solitario, salen los emprendedores altruistas o de carrera específica hacia la especialidad especialmente hacia el fin que atrae e interesa.
Sólo entonces, se inicia el comienzo y se  empieza por una punta en la madeja del hilo conductor largo y sofisticado a desenredo en el seno de la tecnología.
La búsqueda de la ayuda del robot al servicio del humano cada día más presente, en cada paso, desde zapato, al temporizador del ascensor, desde cada  estudios realizados para un simple resfriado.
Vemos el acercamiento de los clásicos mediante viñetas de la literatura de pesos pesados, y dar a conocer al mundo profano, a veces en sentido hostil, controversias entre adversos  y risas, incluso muertes en los clásicos acusados de plagios a grandes sinfonías.
Una vez dentro de orquestada locura y carrera competitiva, atroz de precio y menosprecios, entre ocurrente calidad a mínimos que conlleva la mano en la obra o en su defecto ó cuando no la hay específica, en el inframundo inundado de intrusismo.
Benefactores en cadena y ocurrencias, alturas de beneficio y sin beneficio entre manejos y empresas de adelantos puestas al servidor sin más que darle al botón de puesta en marcha a todo un resultado largo y anterior procesado.
Y ocurre también, explorando y experimentando se consigue los resultados que se persiguen, esto es, separar con la misma tecnología entre lo que viene ya enlatado, buscar el chocolate y separarlo de ese azúcar, de esa marca que se lo ha apropiado.
Exprimir con tecnología los segundos en una fórmula 1 que hace que de una temporada a otra el primero o el último para ser. Lo pillas o ser pillado.
Ocurre en el sonido que interesa, tener aquella letra en pantalla sin el jodido cuaderno que se cae o se pasa de hoja en un escenario sin toldo al relente y con viento, interesa también separarlo de ese sonido horrible de karaoke y llevarlo a un sonido de sampler, arreglarlo para que tenga la dinámica, ritmo y pegada grueso y directo lo más parecido al humano. Entonces tienes que ser el músico e ingeniero que sólo tu público reconoce, puede pasar, quedarse atrás, ir en medio y adelantarse entre pitos y aplausos, te encuentras también el culto agradecido como también siempre ha de haber el inculto programado.

domingo, 6 de agosto de 2017

Culturilla acústica &Tom y Son&

Para el cinéfilo no hay nada como reunir todas y cada una de las condiciones para que se dé la función, para que cumpla el cometido del séptimo arte. Dándose el cuidado al máximo exponente entre los factores de imagen y sonido.

En el sonido ocurre tanto de lo mismo.
A buen auditor: buén técnico, material de calidad, espacio acústico y buen equipo.
Antes, todo era mejor, lo dicen los expertos que alertan del mal de todo lo que toca el plástico.
Entre las mejores y experimentadas marcas, unas  mantuvieron calidad, otras tuvieron que competir en precio, mantuvieron la fama y la marca pero abaratando los componentes de alta prestación, acabando con la supremacía y enaltecimiemto de la buena música y sonido redondo auténtico para no quedar a la hora de la exigencia y climax musical en un todo se queda en un querer del poder interruptus.
Tan sólo a pocos le he oido el buen sonido, y no siempre. Ya lo dijo en la canción el mismo Miguel Rios, en ese blus del autobús: siento que el sonido aquel nunca suena igual qué misterio habrá.
El desparpajo, comparables sólo de los punteros, a la altura del Capullo de Jerez y unos cuantos que cuidan el peróxido en modo de la buena sonorización, sólo así dando de sí, el privilegio supremo de lo relativo a lo acústico.
En la presunción de inocencia, ahí andan esos equipos monos, estéticos y de plastificado aspecto, bonitos y baratos de bajo coste, de sonoridad media.
Resultado: un sonido errante, sin tom ni son, un sonido sin encanto.
Entre tanto, así de grueso rugió los watios de la famosas etapas Amcron alimentando dos graves puros de 18" de Music Son. 4 cajas Dass en medios y agudos entre lo mejor conocido a la altura de E. V. La alta fidelidad de la mesa Dinacord acompañada de la legendaria Reverb Yamaha X 900 inestimable ayuda a la voz, ante el castigo del esfuerzo al servicio (lubricante en pieza engrasada una vez en funcionamiento, protectora de cuerda vocal por contra de equipos de palo seco) Joya rebuscada, antes de que la marca, obligada por la competencia, fabricara productos de gama media en mercado de lanzamiento.
Alto y claro, sin el retumbe, que obligados a veces nos conducen dentro de naves de chapa y condiciones acústicas pésimas.
Rugió el león en feria con sonido bravo frente a gigantes de pista de autos, dejando a la derecha 10.000 w de  buena gama. A la izquierda un Yamaha de competencia desafiante pero comprado ya en gama mediocre de reproductor de disco.
La experiencia nos reafirma y nos avala, se tradujo en éxito. En el haber, haber generado con dolor a veces, en una cuerda vocal, en el sentido de lo auditivo para saber qué necesita el cantante.
Así como albañil capacitado en función de peón. En la búsqueda de la autenticidad nos ratifica lo genuino luchando con los gigantes de selvo, entre decibelios de sonido.