SEGUNDA EDICION (Agotado)

jueves, 10 de marzo de 2016

LA CALLE DONDE NACÍ

 Esta historia no podía ser, sino en la calle donde nací de parto natural cuando asistía la comadrona. La calle no conocía el asfalto,  empezababa a instalarse el agua del grifo, en las casas se utilizaba la aljocifa, años 70 en puertas del invento de la fregona. La calle de los jornaleros, obreros y eventuales, de los míticos braceros de la Janda, arrieros, carboneros, alrededor del horno de carbón al calor del sustento del oro negro.Velas, quinqué, el televisor a falta de color, estufa y aparador. En el sur de andalucía, las chozas de castañuela en pleno siglo XX.

  No habría lugar en el blanco y negro de sus calles, en el Benalup con sus colores, sus gentes y su historia. No sería más noble en la realidad y mundo moderno donde habitar de la legendaria calle Nueva para construir el suntuoso edificio y ubicar el que se había de nombrar "Libertaria" en rótulo magestuoso, a un hotel posada con encanto, primerísimo lugar según la guía nacional de Michelín por designación y nombramiento.

 Ocurrió que se personó la C.N.T. de la Internacional desde Barcelona para defender, la no utilización del histórico para un establecimiento de hostelería con el nombre que formaba parte de la historia de todo un país en su propio pueblo. La heróica Libertaria glorificada por los grandes de la literatura durante  la república. Baroja escribió: Seis dedos, sus hijos y la muchacha tenían madera de héroes como los de Numancia o Zaragoza..si yo fuera andaluz y anarquista pugnaria porque en las paredes se quitaran los retratos de algunos viejos vulgares, dogmaticos y pedestres y pusieran en cambio el retrato de la muchacha desconocida hasta hoy de Casas Viejas.   

 La prensa, la literatura, en cine fue testigo de los sucesos concentrados en aquella calle, lugar donde se personaron los diputados, desde Madrid por su cuenta y riesgo para esclarecer y dar testimonio de aquellos hechos que acabaron siendo una de las causas de la dimisión del presidente y de todo un gobierno. 

Protestó el sindicato, manifestando y manifestándose recientemente en la alameda de la localidad, hubo denuncia ante el alto tribunal para impedir el nombramiento, quedando el hotel con el nuevo nombre adosado al espacio histórico. Siendo el hotel Utopía un establecimiento a plena modernidad, único y acogedor de donde en la casualidad, el destino me envió único pergamino en botella, cruzando el oceano del tiempo en forma de cartel que inspira esta relato; real e impreso, el que no llegó a posar. 

El cartel extraordinario, impresionante con el nombre primero, en los hechos y controversia al establecimiento, testigo del precio que aunan utopía y libertad, y los valores con que se forjaron la dolorosa e inmensa, esta nuestra historia de España. 

                                   
                                           J.Benítez.G.   

  Febrero 2016


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